martes, 15 de abril de 2014

Un año más

Un año más,
cada vez más polvo sobre los recuerdos,
una brisa que enmudece,
un sueño dormido.

Miro por la ventana y veo,
veo juventudes desperdiciadas,
ingratitudes constantes,
escasez de amor.

No quiero que me tomes por melancólica,
mira a mi alrededor.
Tengo todo lo que necesito,
así que no me harás sufrir.

Aun así,
los años siguen pasando
y mi madre ya no está aquí,
ni mi padre,
ni mi pequeño gran hermano.

Un año más,
un alma menos.

martes, 26 de junio de 2012

Maldito Cuervo (Idea sacada a raíz de tantas y tantas películas que he visto)


Muchas veces hallé en mi camino
Alondras que me quisieron atormentar,
Pero supe huir de ellas,
Esquivarlas y lanzarme al mar.

Pero fue cosa del destino
Que un cuervo me perseguía.
Se metió al agua conmigo
Desde la noche, hasta que se hizo de día.

Cuando logré salir a flote
Vi que él no salía,
Y en vez de sentir euforia,
Sentí que me moría.

Horas pasé sentada en la arena
Buscando aquel cuervo maldito.
Pero él no regresaba,
Y al caer la noche decidí seguir mi camino.

Durante un tiempo me fue bonito,
Olvidé el cuervo, el mar y lo maldito.
Durante un tiempo volví a ser feliz,
Pude al final volver a sonreír.

Pero poco duró este estado
De efímera felicidad en mí,
Puesto que aquel maldito cuervo
Quiso regresar para ponerme fin.

Él regresó con su sucio pico
Lleno de mentiras, burlas y cortejos,
Y yo, como necia,
Me volví a henchir con sus manejos.

Sin embargo, aquella vez
Su objetivo era diferente:
Hacerme cavar mi propia tumba
Y reírse de mí constantemente.

Al final el cuervo maldito
Se fue sin decir adiós,
Pero no sin antes cerciorarse
De que desmigajó mi corazón.

martes, 19 de junio de 2012

Lo Bueno de Vivir (2º premio de poesía del Concurso Literario del IES Gabriela Mistral)


LO BUENO DE VIVIR

 Cuando te sientes a gusto,
cuando eres feliz,
cuando sonríes,
cuando te acostumbras,
cuando sueñas,
cuando descubres,
cuando piensas,
cuando tienes tiempo para ti,
cuando crees que ningún momento superará éste,
cuando todo lo que te rodea es todo cuanto necesitas,
cuando sabes quien está ahí,
cuando lloras de alegría,
cuando alguien nuevo está en tu vida,
cuando te emocionas,
cuando eres simplemente tú mismo.
Cuando crees que todo va como debe ir,
que a pesar de lo malo,
lo bueno te hace muy, muy feliz.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Un sueño de diciembre...

Anoche estaba muy cansada, y como me fui a la cama con dolor de espalda, me costó conciliar el sueño. Así que muy lentamente fui perdiéndome, dejándome, dejando de sentirme, hasta que el mundo se volvió negro.
Tiempo después volví en mí, aunque quién me mandaría...
Mi hermano entró a casa. Llevaba una bolsa de plástico con algo... "rojo" dentro. Se acercó a mí y la abrió. Dentro había un bebé recién nacido, ensangrentado. Bueno, más bien era un feto, ya que tenía la cabeza bastante grande. De hecho, en relación con esto, me puse a analizar la cabeza de un chico que conozco, y pensé: "Pues sí que tiene la cabeza grande..." En fin, este bebé, o feto, o como queramos llamarlo, estaba cubierto de sangre, debido a que acababa de nacer. No sabemos de quién era, ni dónde lo había encontrado mi hermano; el caso es que me vi allí, con un "algo" medio vivo que necesitaba ayuda.
Me di cuenta de que tenía el cordón umbilical, y que, por lo tanto, había que cortárselo. Sin embargo, este cordón umbilical no era corriente, sino que más bien le salía del espinazo y era como un rabito, como la colita que tienen los cachorritos, que cortan por un mero hecho estético.
Y allí estaba yo, una persona hemofóbica, blandengue y aturdida cortando como podía aquello. Corté la piel, y comenzó a sangrar. Yo lo estaba pasando muy mal, pero tenía que seguir. Después, intenté romper el hueso (porque no era un cordón umbilical corriente, sino una continuación de la columna vertebral), y mira que me costó, pero al final lo logré.
En ese momento llegó la yenca, y cuando le mostré aquel feto, y le dije que había que bañarlo, que estaba lleno de sangre, me dijo que no, que "eso" no se quedaba, y que ya lo bañasen en su casa. Yo no sabía por qué ella no quería que lo bañásemos en su casa, hasta que descubrí que lo que la yenca temía no era al feto en sí, sino a encariñarse con él.
Creo que lo desenrollé de la manta en la que, misteriosamente, lo había metido, y lo volví a depositar en la bolsa de plástico, la cerré y me desperté.

lunes, 17 de octubre de 2011

EL MIEDO A CRECER

Miras a tu alrededor, y lo que hay ya no es esa vieja caja de juguetes que tanto te gustaba. Ahora ves tu ordenador, las fotos de tus amigos. Echas de menos aquellos momentos, tu momento. Para algunos era el de irse a dormir, para otros el de irse al parque. El mío era levantarme y ver la sonrisa de mi madre, esa sonrisa que me iluminaba, que me hacía seguir, por ella.
Las cosas cambian, creces, te haces más grande, más lógico, más racional, menos infantil. Ya no lloras por una caída, ni por una regañina, ahora lloras porque te hacen daño, te hacen daño de verdad. Te pegan más fuerte, te rompen el corazón, te traicionan, te dejan de querer... la vida cuando creces deja de ser bonita.
En mi opinión... todo varía depende de la persona. Un niño maltratado que se libró de sus padres allá a los doce años probablemente ahora sea feliz, pero también es más consciente de qué ocurría cuando era pequeño. Sin embargo, aquel niño feliz, querido y mimado, es el que hoy llora, y mucho, porque está solo. Nadie le enseñó que la felicidad está en los que te rodean, le enseñaron que la felicidad está en todo aquello material que le podían proporcionar.
Pobrecillos, yo, personalmente, los compadezco. Es muy duro pasar de rico a pobre, pero más aún pasar de querido a odiado.

miércoles, 15 de junio de 2011

CUANDO ALCANZAS UN SUEÑO

Cuando alcanzas un sueño
y te sientes feliz por ello,
sabes que a tu alrededor
el resto no lo ve tan bello.

Pero ni por esas
logres deprimirte,
porque al final tu esfuerzo
te enorgullece por no rendirte.

No pienses en negativo,
no vayas a lo más fácil,
no te conformes con lo sencillo,
hazte valer, has de ser ágil.

A pesar de los esfuerzos
y de haber fracasado,
aunque consigas un sólo logro,
ha valido la pena lo que has pasado.

Entiende que muchas vueltas
siempre dará la vida,
pero no sólo contra ti
éstas irán dirigidas.

Por último quiero añadir,
en ésta de breves rimas,
que por fin yo soy feliz.
Así que no te reprimas.

jueves, 19 de mayo de 2011

SUPERACIÓN



Recuerdo, que cuando era pequeña, le encantaba ser el centro de atención, la protagonista. Sin embargo, a medida que fue creciendo y sus miedos iban en aumento, comenzó a tener miedo, pavor a que la gente se riera de ella, se burlase o la insultara.


Han sido muchos años difíciles, rodeada siempre de grandes grupos de gente, y siempre que tenía que hacer algo que requiriese la atención del resto, le afloraba ese miedo, esa oscuridad que le prohibía hacer lo que siempre le gustó.


Un día, tras mucho tiempo sin tener que verse en una situación parecida, se le planteó una posibilidad. Ella estaba deseosa de salir y disfrutar de que la gente atendiera a sus palabras. Tuvo que meditarlo con mucha calma, pero al final, aceptó.


Llegó allí, subió, se paró frente al público, y con el corazón a mil, pronunció su discurso.Lo logró. La gente la aplaudió, y ella sonrió, porque se había superado a sí misma.